El domingo 26 de octubre, los catamarqueños votarán cargos provinciales y nacionales en simultáneo, pero, por primera vez, con dos boletas distintas: la boleta única de papel para elegir tres diputados nacionales y la boleta de papel partidaria tradicional para los veintiún diputados y ocho senadores provinciales. Uno de los primeros impactos de esta elección es logístico: se sumaron 30 escuelas y 400 mesas nuevas, reduciendo el número de electores de 350 a 250 por mesa para evitar largas filas. Además, en Mutquin (Pomán) y Los Altos (Santa Rosa), los jefes comunales Carlos Luna y Raúl Barot buscarán la reelección, mientras que en veintidós municipios se elegirán concejales.
El oficialismo provincial de Raúl Jalil, que busca mantener su mayoría legislativa, pone en juego doce de sus veintitrés diputados y seis de sus dieciséis senadores. La relación del gobernador con el gobierno nacional llevó a cuestionamientos desde la conducción nacional del peronismo y de referentes importantes de la provincia como Lucía Corpacci. Y, aunque en el proceso amagó con romper el bloque de Unión por la Patria (como su par de Tucumán), finalmente no lo hizo.
Después de ese recorrido, ¿cómo llega el peronismo a esta confrontación electoral? “El gobernador de la provincia tuvo acercamientos con el gobierno nacional en estos dos años de Milei, tratando de conseguir fondos, ayuda, como lo hicieron otras provincias y otros gobernadores” explica Germán Scolamieri, comunicador y candidato a diputado provincial por Fuerza Patria Catamarca, “como le tocó también a la senadora Corpacci cuando fue gobernadora reunirse con el entonces presidente Macri, tratando de traer soluciones a la provincia”. Esto, aclara, ha generado “debates fuertes, ásperos dentro del PJ con Raúl, con Lucía; nosotros desde abajo hemos sido críticos, pero siempre entendiendo que el gobernador tiene que lograr consensos con el gobierno nacional, porque, si no, no hay manera de sostener todo lo hecho por la provincia de Catamarca. Que, al fin y al cabo, terminó haciéndose con fondos provinciales, porque no se logró ningún tipo de ayuda. Al contrario, el gobierno provincial se tuvo que hacer cargo tanto de las muchísimas obras que quedaron paradas por Nación, hasta de los beneficios para gente con discapacidad. Lo mismo que está padeciendo todo el país”.
Más allá de las tensiones, Scolamieri resalta que “la unidad del Partido Justicialista en la provincia siempre se mantuvo, siempre terminó en consenso”. “Esa relación que tuvo, por decirlo de alguna manera, el gobernador, o en realidad los gobernadores del norte, con el presidente Milei, no implicó repercusiones en el armado político provincial”. La armonía en el armado local aparece clara en los nombres de los candidatos, que responden a los tres referentes del peronismo catamarqueño: Fernando Monguillot (ministro de Jalil) Claudia Palladino (diputada provincial referenciada con Corpacci) y Alberto Natella (secretario de Salud de Gustavo Saadi, intendente de la capital provincial). “Siempre se tuvo claro eso y trabajaron en conjunto, tanto el gobierno como el PJ de la provincia, con Gustavo Saadi, con Raúl Jalil, con Lucía a la cabeza siempre, para mantener la unidad. Si bien fue crítica, Lucía, en el Senado, entiende la postura que tiene que tener un gobernador. Al gobernador le tocó este presidente y hay que construir consensos”.
Por otra parte, la UCR, principal fuerza opositora a nivel provincial, en esta elección deberá defender siete de los diez lugares que tiene en la Cámara de Diputados y los dos senadores. Para Germán, “la UCR puede sostenerse como fuerza opositora solo si logra liderar el espacio con coherencia. O sea, evitar que el espacio de Somos Provincias Unidas –que han conformado– se convierta en un armado sin una conducción clara. Con esa salvedad, entiendo que logrará mantenerse como principal fuerza opositora”.
Más allá de los radicales, La Libertad Avanza llevará lista propia con Adrián Brizuela, Myrian Juárez e Iván López. Brizuela preside el bloque libertario en la Cámara de Diputados provincial y es uno de los primeros armadores del mileísmo en ese territorio. Por primera vez, el partido de Milei presentará candidatos en todas las categorías locales y, como en otros distritos, selló una alianza con el PRO para consolidar su debut legislativo del 2023, ocasión en la que logró cinco diputados provinciales. La fuerza del gobierno nacional, además, ganó el balotaje presidencial en Catamarca. A dos años de esa votación, es lógico preguntarse qué relación puede estar teniendo LLA con el electorado de la provincia y cuáles son las repercusiones de las políticas nacionales económicas, sociales, en el malestar de los catamarqueños. Según Germán, “se nota mucho la diferencia en el electorado con respecto a lo que fue el 23. Indefectiblemente, porque impacta todo lo que se ve en los medios en el interior de la provincia y de lo que se habla permanentemente, como el caso Libra, los préstamos con el Fondo Monetario, el préstamo con Estados Unidos, el caso Espert. Todo eso impacta mucho y la gente se da cuenta de la pérdida de la obra pública, se da cuenta de la pérdida de beneficios como lo que tiene que ver con discapacidad, con los jubilados. También impacta, por supuesto, que la sociedad no llega a fin de mes. Si bien los reclamos caen sobre el gobernador, es un recorte a nivel nacional y la gente lo entiende así”.
Frente a este panorama en la oposición, el peronismo provincial irá a las urnas por primera vez sin ninguno de sus tres referentes locales en las boletas: ni el gobernador Jalil, ni la senadora Corpacci, ni el intendente Saadi. ¿Se puede leer esto como un proceso de renovación del peronismo provincial? ¿Podrá garantizar el peronismo el éxito en este recambio? Para Scolamieri, “hay una renovación del peronismo, hay una lista de candidatos a diputados provinciales que es muy fresca, al igual que nuestros candidatos a diputados nacionales. Es gente que, si bien es joven, se viene preparando hace mucho tiempo, viene generando espacios, viene trabajando muchísimo en territorio. Es justamente una decisión de los tres referentes que las listas sean con ideas nuevas, siempre manteniendo las banderas del justicialismo”.
Esta estrategia del peronismo local, de cara a revalidar la conducción de la provincia en 2027, no está exenta de desafíos. Al respecto, Scolamieri se explaya: “Me parece que el desafío más grande para el gobierno provincial va a ser mantener lo que se consiguió para la provincia. Van a ser dos años durísimos con respecto a los fondos que el gobierno nacional sigue sin desembolsar. El desafío más grande va a ser sostener la actividad que viene trayendo el gobierno local desde la gestión de Lucía, y que continuó el gobierno de Raúl, con obra pública, con educación, con salud. Si bien siempre nosotros hacemos mea culpa por las cosas que faltan por hacer, y sabemos que hay faltantes en un montón de cosas, si no fuera por una decisión política, la obra pública se hubiera parado, no se hubieran inaugurado escuelas, no se hubieran inaugurado espacios deportivos y recreativos para los chicos, no se hubiera mantenido el boleto estudiantil… un montón de derechos, un montón de cosas que se sostuvieron. Y el compromiso es mantener también la obra pública, las rutas. De hecho, el gobierno provincial sigue abriendo caminos en el interior profundo: hace poco, por ejemplo, se inauguró el camino a El Tolar, donde tenemos muy poca cantidad de habitantes. Si nosotros esperamos que el mercado se interese en abrir un camino hacia ahí, jamás se haría. Es una decisión del gobierno provincial poder juntar estos pueblos a través de los caminos, a través del turismo, para que los chicos puedan estudiar en sus respectivas localidades. Mantener esas acciones estos dos años va a ser difícil, pero ese el desafío que nos ponemos todos”.




