En provincia de Buenos Aires, la Segunda Sección Electoral sumará 661.721 votantes a las elecciones del 7 de septiembre. Ubicada sobre el noreste de la provincia e integrada por 15 partidos, elegirá 11 diputados provinciales que, actualmente se reparten entre 4 bancas pertenecientes al ex Unión por la Patria (hoy Fuerza Patria), 3 al PRO, 2 a la UCR + Cambio Federal y 2 al Acuerdo Cívico.

La Segunda incluye municipios más ligados a la producción agrícola provincial de Exaltación de la Cruz a Pergamino, hasta el cordón industrial del río Paraná, desde San Nicolás hasta Zárate. Sin embargo, nos aclara Matías Francos, compañero politólogo, estas características no se reflejan linealmente en el voto. “El voto del cordón más industrial no es un voto peronista o específicamente ligado cautivamente a un espacio. De hecho, los Passaglia en San Nicolás asumen por el Frente para la Victoria, luego pasan a Cambiemos y ahora terminan haciendo su propio sello Hechos, específicamente por una cuestión electoral, porque no le dieron el primer lugar de diputados en la segunda sección”. Este tipo de situaciones ocurre en otros municipios. “En Carmen de Areco, San Antonio de Areco, Colón, San Andrés de Giles y Capilla del Señor, el voto es bastante complejo. Porque a veces se vota por cuestiones locales, no tanto por una lectura nacional. Entonces, en Colón hay un intendente de La Cámpora, en Carmen de Areco hay un intendente de La Cámpora, ¿por qué razón? Porque ellos ganaron en lo local, no en lo nacional. Iván Villagrán (intendente de Carmen de Areco) ha tenido una muy buena gestión, ha sido revalidada, la gente lo aprecia y, en un sector muy difícil como el campo, logra ganar”.

De hecho, por Fuerza Patria, la lista la encabeza el intendente de Exaltación de la Cruz, Diego Nanni, un caso donde la vinculación con lo local tiene características propias y se evidencia. Como cuenta Matías, “en Exaltación de la Cruz el Partido Justicialista siempre fue junto a Defensa Comunal, un partido vecinal que apoya al PJ y van en conjunto. Diego Nanni es un muy buen intendente, alineado con el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, que está en su último mandato”.

Por el lado de La Libertad Avanza, la nómina para Diputados está a cargo de Natalia Blanco, jefa del bloque PRO en el Concejo de Zárate y referenciada con Cristian Ritondo. Pero aparece la tercera vía con Hechos, el citado armado desde San Nicolás de los Passaglia que sumó otros dirigentes del PRO disidentes con el acuerdo con LLA, como el intendente de Pergamino, de peso importante en la región. Si bien la Segunda es la única sección provincial donde la polarización parece competir con una tercera fuerza, según Francos “Hechos viene a ser una cuestión un poco más disruptiva, pero no me parece determinante en términos de números. Puede ser que genere alguna que otra sorpresa; pero, por ejemplo, Martínez, el intendente de Pergamino que se sumó, no tiene una muy buena gestión, y el principal candidato de la LLA en Pergamino es de la Sociedad Rural. Entonces, ahí hay otros intereses ligados. Si en San Nicolás se aprieta el acelerador por ahí, con mucha suerte puede llegar a meter un diputado, pero los números en general que yo manejo no dan eso”. Y continúa: “Pergamino tiene un voto muy arraigado a todo lo que es el campo; Colón, Rojas y Arrecifes también. Hay reductos radicales, hay reductos como en su momento la experiencia de Cecilio Salazar en San Pedro, con UATRE (Salazar pasó por Cambiemos, el Frente de todos y ahora está en Fuerza Patria). Pero, en general, el voto en la Segunda Sección Electoral tiene variables. Colón, Rojas, Salto, San Pedro, Ramallo son distritos más chiquitos, donde también se dan sorpresas”. En este sentido, Matías no considera que pueda haber una vinculación directa entre el voto y la polarización con el gobierno nacional o sus políticas, algo que, además, señala, “viene sucediendo hace varias selecciones”.

¿Cómo se generan ejes, contenidos de campaña desde Fuerza Patria en esta trama tan disímil? “Me parece va a ser bastante dificultosa, en términos de presentar una alternativa que enamore o de que el peronismo vuelva a enamorar. Las políticas del gobierno nacional las sabemos: las rutas nacionales como la Ruta 9, la Ruta 8, están todas rotas, hay falta de mantenimiento. Las medidas del gobierno se hacen sentir. Lo que noto en el común denominador de muchos compañeros es cómo hacer llegar un discurso que genere confianza en una nueva estrategia del peronismo, porque cuando llegás a ver a un vecino y tiene puesto, por ejemplo, un león en la puerta, es complejo”.

San Pedro, Ramallo y el corredor industrial

A lo largo de la Ruta 9, sobre el eje fluvial del Paraná, y con Rosario y Buenos Aires a los extremos, los partidos del corredor norte de la provincia muestran, a un año y medio de las políticas aplicadas por el gobierno nacional, el mismo panorama preocupante que los distritos en los que la economía está vinculada a la industria. “Aparece el desempleo. Como cordón industrial, obviamente, va a haber recesión, junto a los salarios altos que empiezan a caerse. Las primeras empresas que sienten la apertura de importaciones. De todas formas, como los sueldos son muy altos, todavía no se siente demasiado”, describe Matías Francos como paneo general del cordón industrial. De acuerdo a un informe elaborado por el Departamento de Análisis de Estadísticas Sociales de la cartera económica bonaerense, San Nicolás aparece en tercer lugar en la provincia (luego de la región Capital y Mar del Plata) en cuanto a los números de desocupación, con un 8,5 %. En el mismo informe se señala un crecimiento de la subocupación, la informalidad y el cuentapropismo en detrimento del empleo asalariado, lo que configura un deterioro estructural del mercado de trabajo.

“Después de un año y medio del gobierno de Milei, todo se volvió insostenible”, dice Anahí López, militante del frente Patria Grande desde San Pedro, en el centro del cordón industrial. ¿Cómo fue el impacto específico para la economía popular? Anahí nos detalla: “En la economía popular fue un golpe tremendo. Todo lo que se había avanzado, todo lo que se había logrado, retrocedió, porque este gobierno destruyó todo eso y más. Desde la economía popular, por ejemplo, en un barrio llamado Tosquera, se encuentra un centro de recreación y aprendizaje, La Colmenita, del MTE, que fue muy afectado. Ahí se trabajan con niños, niñas de los padres que trabajan en el basural. Había 50 personas trabajando y desde que asumió este gobierno quedaron como mucho 20 personas”.

Más allá de cómo golpea a las experiencias populares organizadas, los efectos de las políticas económicas han llegado a todos los actores de los barrios de San Pedro. “La gente tuvo que salir a laburar más horas, irse al campo, irse a juntar lo que fuese para poder mantener a su familia. Y en lo general también: hubo desempleos, falta de medicamentos, los jubilados que no llegan a fin de mes, los trabajadores del campo empeoraron. La guita no alcanza, ya no le alcanza a nadie. Es impresionante todos los problemas que van apareciendo con este gobierno, el no poder comprarte lo básico, como los medicamentos o las cuatro comidas al día que son lo esencial para una familia”.

Entre el 16 y el 17 de mayo de 2025, además, la región sufrió graves inundaciones, debido a intensas tormentas que registraron niveles récord de precipitaciones. Los efectos del fenómeno tuvieron diferentes impactos negativos en las distintas zonas afectadas. Detalla Anahí: “Fue muy doloroso y tremendo. Las zonas afectadas la pasaron muy mal y muy jodido. Imaginate un gobierno nacional que está ausente y como si fuese poco se te inunda tu casa. Tampoco tenemos ninguna proyección de obras para el futuro. Se solucionó ahí en el momento y nada más. Pero todavía corren riesgo de volverse a inundarse, lamentablemente”.

En este panorama, ¿cuáles son los ejes para hablar en el barrio de cara a las elecciones de septiembre? “Los reclamos y problemas son los esenciales: la educación en los barrios, la salud también es primordial. Y después las obras: las cloacas, el agua, las calles. Vivir dignamente, ¿no? Creo que toda persona y todo ser humano se merece vivir dignamente y creo que desde nuestro partido se necesita ir con eso a conversar, con lo esencial, discutir lo que necesita un ser humano para poder vivir”.

Cerca de allí, en Ramallo, uno de los conflictos tuvo como centro a la fábrica Fiplasto, que comenzó con un parate en la producción a mediados de 2024 y culminó a fin de año con despidos. Fiplasto es una fábrica de importancia en la ciudad, emplea en forma directa a cientos de trabajadores por lo que es gravitante en la economía de los 40 mil habitantes. “En los últimos meses del año pasado tuvimos un conflicto que terminó con 12 despidos”, cuenta Juan Cilenzo, secretario general de Obreros y Empleados de Fiplasto Ramallo (de la Federación de Obreros y Empleados del Cartón). “La situación hoy sigue siendo crítica. La empresa en varias reuniones nos ha puesto arriba de la mesa hasta la posibilidad de llegar al cierre”.

Las razones incluyen, por supuesto, “las importaciones que influyen en el tema de la producción y la venta. Principalmente de la empresa que estamos nosotros, pero de las empresas de alrededores también: no somos la única que está en esta coyuntura. Acá no está entrando material de afuera o entró muy poco, por lo que hemos hablado con la empresa. Pero lo que mayormente se produce son bandejas para las embotelladoras grandes, principalmente Quilmes y Coca-Cola. Los dueños sobre todo de Quilmes, que están en Brasil, le dijeron a la empresa que o le facturan el producto lo mismo que allá o lo traen desde Brasil. Eso ha llegado a la empresa, según ellos ¿no? Por un lado, tenés que bajar el valor a más de la mitad de lo que lo se estaban vendiendo, y, por otro, también han bajado las ventas de material en general por el bajo consumo que se está dando a nivel país”.

No solo Ramallo, sino toda la zona de San Nicolás, Zárate y Campana fue, durante todo 2024 y este año también, una de las zonas de mayor conflictividad, con paros y marchas importantes de papeleros y otros sindicatos industriales, como los metalúrgicos. “Por supuesto que la conflictividad viene en aumento y creo que no va a parar, porque no hay mira de que el gobierno tenga pensado un cambio de política, tenga otra actitud hacia la parte industrial. Sabemos que al gobierno no le interesa la industria nacional y, bueno, se están viendo las consecuencias”, describe Juan.

Este panorama de problemas causadas por las políticas nacionales en el aparato productivo y en las políticas sociales ¿puede traducirse en términos electorales? “Me gustaría creer que la conflictividad va a influir en las próximas elecciones”, dice Juan, “pero también veo y escucho que mucha gente mantiene la esperanza en este gobierno y no me doy una explicación en qué en qué confían, porque lo único que han hecho ha sido bajar la inflación y sabemos, más allá de que es una inflación mentirosa, al costo de lo que están haciendo. Si no lograr que tengan conciencia de esto, no sé. Deseo que la gente se dé cuenta y cambie el voto, porque esto no puede seguir así, va a terminar muy mal. Los que tenemos unos años en esto ya sabemos cómo terminan estas situaciones”.